
Val Kilmer en una foto de archivo de 2006. Reuters
Muere Val Kilmer a los 65 años, el legendario actor de 'Top Gun' que interpretó a Jim Morrison o Batman
Debutó en el cine protagonizando la parodia de espías 'Top Secret!'. Era una persona carismática, pero también impredecible.
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Val Kilmer ha muerto este martes en Los Ángeles a los 65 años. Era una leyenda del cine de finales de los 80 y de toda la década de los 90, un actor carismático y una persona impredecible. Logró grandes taquillazos, pero también fama de colaborador complicado en los rodajes, lo que poco a poco lo fue alejando del estrellato.
El intérprete alcanzó la cima de Hollywood con papeles protagonistas en los que se metió en la piel de personajes como Jim Morrison o Batman, pero también dejó grandes secundarios en su trayectoria, como el ladrón al que daba vida en Heat (Michael Mann, 1995) o el Tom 'Iceman' Kazansky de Top Gun, némesis y compañero de aventuras del Pete Maverick de Tom Cruise. Kilmer retomaría este papel en un emocionante cameo en la segunda entrega de la saga, estrenada en 2022.
Su hija, Mercedes Kilmer, ha emitido un comunicado en el que señala que su padre ha fallecido a causa de una neumonía. A Kilmer le diagnosticaron cáncer de garganta en 2014, pero había conseguido superar la enfermedad, según indica su hija en la nota enviada a The New York Times.
Val Kilmer nació en California el 31 de diciembre de 1959 y se formó en la escuela Juilliard, en Nueva York. Se convirtió en uno de los actores más destacados de Hollywood en la década de 1990, antes de que numerosos enfrentamientos con directores y compañeros y una serie de fracasos arruinaran su carrera. Con los años, Kilmer obtuvo fama de temperamental, intenso, perfeccionista y, en ocasiones, incluso egoísta.
Protagonizó películas como Top Gun, The Doors, Tombstone: la leyenda de Wyatt Earp y Batman Forever, y actuación tras actuación se fue ganando la fama de chico malo de Hollywood.

Val Kilmer y Tom cruise en 'Top Gun'.
"Cuando algunas personas me critican por ser exigente, creo que lo que buscan es una tapadera para algo que no hicieron bien. Creo que intentan protegerse", declaró Kilmer al periódico Orange County Register en 2003. "Creo que soy desafiante, no exigente, y no me disculpo por ello".
Debutó en el cine protagonizando la parodia de espías Top Secret! (Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker, 1984) antes de aparecer en la comedia disparatada Escuela de genios (Martha Coolidge, 1985). Y la fama le llegó en 1986 con Top Gun (Tony Scott), donde tenía un papel coprotagonista junto a Tom Cruise. En este filme Kilmer interpretaba al intrépido aviador de combate Tom 'Iceman' Kazansky. Participó también junto a Cruise en la secuela de 2022 Top Gun: Maverick, pero en un breve cameo en el que no pronunciaba ninguna palabra por culpa de su enfermedad.
Kilmer tardó tiempo en reconocer -no lo hizo hasta 2017- que padecía cáncer, pero dejó de negar esa enfermedad con un documental autobiográfico, VAL, que se estrenó en el Festival de Cannes y en el que ofreció un inédito acceso a su estado de salud y su intimidad.
Allí repasaba los momentos clave de su carrera, tanto los buenos como los malos. En este último apartado se encontraba su experiencia durante el accidentado rodaje de la desastrosa La isla del Dr. Moreau (John Frankenheimer, 1996), en el que el sueño de trabajar con Marlon Brando se convirtió en una auténtica pesadilla.
Éxitos comerciales
En 1988 protagonizó Willow, la fantasía del director Ron Howard. Y se casó con su coprotagonista, la británica Joanne Whalley, con quien tuvo dos hijos antes de divorciarse.
Uno de sus papeles más recordados es el de Jim Morrison en The Doors (1991) del director Oliver Stone, donde interpretó al carismático cantante de la influyente banda de rock. Para convencer a Stone de que él era la persona idónea, Kilmer grabó un vídeo de ocho minutos donde aparecía cantando e imitando a Morrison en varios momentos de su vida, según recuerda Reuters.
The Doors marcó el comienzo de los años más destacados de su carrera. En el wéstern de 1993 Tombstone: la leyenda de Wyatt Earp, interpretó al pistolero del Viejo Oeste Doc Holliday, y también interpretó al mísmisimo Elvis, o a su fantasma, en Amor a quemarropa (Tony Scott), uno de los primeros guiones de Quentin Tarantino que se materializaron para la gran pantalla.
Y en 1995 tuvo dos éxitos comerciales: coprotagonizó con Al Pacino y Robert De Niro el drama criminal Heat y sucedió a Michael Keaton como el héroe enmascarado en Batman Forever, la tercera entrega de la saga del superhéroe.
La ruidosa, inflada y pesada Batman Forever fue recibida con tibieza por la crítica, y Kilmer fue eclipsado por sus coprotagonistas Tommy Lee Jones y Jim Carrey. Kilmer se retiró de la siguiente película de Batman. El director Joel Schumacher lo describió como "la persona con mayores problemas psicológicos con la que he trabajado".
Aún así, Hollywood volvería a confiar en Kilmer para comandar una gran superproducción como El santo (Phillip Noyce, 1997), dando vida al célebre personaje al que había interpretado Roger Moore en televisión. Lo hizo derrochando carisma y elegancia y la película funcionó bien en taquilla.
Kilmer también participó junto a Michael Douglas en El fantasma y la oscuridad (1996), una película de época sobre la caza de leones ambientada en el África de finales del siglo XIX. En Pollock (2000), protagonizada por Ed Harris como el pintor Jackson Pollock, dio vida a su colega artista, Willem de Kooning. También a Filipo de Macedonia, el padre de Alejandro Magno (Colin Farrell), en la grandiosa epopeya de Oliver Stone Alejandro (2004). Ese mismo año también protagonizó el thriller político Spartan (David Mamet, 2004).
Su último gran papel lo entregaría en el divertidísimo thriller Kiss Kiss, Bang Bang (Shane Black, 2005), en el que compartía protagonismo con Robert Downey Jr., a quien el filme devolvió a la primera línea, mientras que para Kilmer fue el principio del fin.
Acosado por sus problemas financieros, empezó a participar en todo tipo de producciones alimenticias, desde comedias sin gracia a cintas de acción de saldo. Sin embargo, todavía grandes cineastas llamarían a su puerta, como Werner Herzog para Teniente corrupto (2009), Francis Ford Coppola para Twixt (2011) o Terrence Malick para Song to Song (2017).
Consumado conquistador, a lo largo de los años se le relacionó sentimentalmente con estrellas como Cher, Cindy Crawford, Angelina Jolie, Daryl Hannah y Ellen Barkin. Aunque quizá su relación más estable la mantuvo con el escritor Mark Twain, al que admiraba con devoción. Hasta el punto que estuvo trabajando más de 10 años en un monólogo en el que le interpretaba, que llevó con éxito a las tablas.
Aunque fue uno de los actores más rentables de los 90, nunca consiguió un reconocimiento importante por parte de la crítica o los académicos. De hecho, no recibió una nominación a los Globos de Oro ni a los Oscar, mientras que sí obtuvo tres nominaciones a los Razzie, los conocidos anti-galardones de Hollywood. Poco importa, pues Kilmer tiene un merecido lugar de privilegio entre las grandes estrellas de los 90.