En la imagen, empresas españolas muestran sus productos durante una feria en Los Ángeles.

En la imagen, empresas españolas muestran sus productos durante una feria en Los Ángeles. E. E.

Consumo

De la Alcarria a Manhattan: el perfume español que "subirá de precio" atrapado por la última ofensiva arancelaria de Trump

España, que exporta más perfumes que botellas de vino a Estados Unidos, ve peligrar a una de sus industrias más sólidas y tradicionales.

Más información: Trump impone aranceles del 20% a la UE y del 54% a China para lograr la "independencia económica" de EEUU.

Julio César R. A.
Publicada

La guerra comercial también tiene aroma. En la lista de productos europeos que el presidente estadounidense Donald Trump ha decidido gravar con un arancel del 20%, no sólo figuran los clásicos del conflicto —el acero, el vino, el aceite de oliva— sino también uno que huele, literalmente, a éxito: el perfume. Sólo en 2024, las exportaciones españolas de perfumes a Estados Unidos superaron los 550 millones de euros.

Una cifra que coloca a este sector por encima de productos tan emblemáticos como el vino o el calzado. El impacto de los nuevos aranceles afecta directamente a una industria que ha sabido combinar raíz cultural, excelencia industrial y ambición internacional. Y que, por primera vez, se encuentra en el centro de una batalla político-comercial.

España es, de hecho, el segundo exportador mundial de perfumes, solo por detrás de Francia. Con una balanza comercial positiva desde 2006 y ventas en más de 150 países, el perfume "made in Spain" es una historia de éxito poco contada. Desde los campos de lavanda en la Alcarria hasta los mostradores de Nueva York o Los Ángeles, el recorrido del aroma español es una mezcla de herencia, ingeniería y visión global.

Perfumes y Diseño, por ejemplo, crea y distribuye los perfumes de Nightology, Halloween, Scalpers, Tous y El Ganso, entre otros.

Perfumes y Diseño, por ejemplo, crea y distribuye los perfumes de Nightology, Halloween, Scalpers, Tous y El Ganso, entre otros. N. A.

Desde Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética, reconocen que la medida "pone en riesgo el acceso a un mercado estratégico como el estadounidense". En un mensaje remitido a este periódico, aseguran que "la diversificación internacional del sector, presente en 189 mercados, aporta resiliencia, pero la imposición unilateral de aranceles del 20% por parte de EE.UU. puede alterar ese equilibrio".

Pero no se trata solo de costumbre. En las últimas décadas, España ha desarrollado una potente industria de creación y producción de perfumes. Empresas del sector como Puig, responsable de las fragancias de Carolina Herrera, Paco Rabanne o Jean Paul Gaultier, se han convertido en referentes mundiales. Estados Unidos se había consolidado en 2024 como el segundo mercado más rentable para ellos.

En respuesta, la empresa catalana está evaluando estrategias para mitigar el impacto de estos aranceles, que podrían incluir ajustes en su cadena de suministro o reconsiderar su estructura de precios en Estados Unidos. Además, la compañía mantiene un diálogo activo con asociaciones sectoriales y autoridades gubernamentales para explorar posibles soluciones y defender los intereses de la industria española de perfumería en el ámbito internacional.

Pero también están Perfumes y Diseño, Eurofragance, Iberchem o Inditex, que produce en España sus propias fragancias para su distribución global. Todas con sede o actividad industrial en territorio nacional y una clara vocación exportadora.

Materias primas

En este ecosistema también juegan un papel clave las materias primas nacionales. Los aceites esenciales de lavanda, jara o limón cultivados en Cuenca, Valladolid o Murcia se han convertido en símbolos de identidad aromática y también en recurso económico. Más de 23.000 hectáreas de plantas aromáticas y 49.000 hectáreas de limoneros dan soporte a una parte de esta cadena que empieza en el campo y termina en frascos de diseño. El perfume español se cultiva, se produce y se embotella aquí, pero siempre con los ojos puestos fuera.

El primer destino fuera de la Unión Europea para esta industria es Estados Unidos. Allí, el gusto por los perfumes españoles ha crecido un 30% respecto a cifras prepandemia. Los aromas "frescos", con notas cítricas, sencillas y mediterráneas, contrastan con los gustos más densos y opulentos del mercado francés o de Oriente Medio, y encuentran un nicho definido en el consumidor estadounidense.

Recolección de lavanda en Brihuega.

Recolección de lavanda en Brihuega. Rafael Martín Europa Press

A ello contribuye también el talento de los perfumistas españoles. Algunos de los grandes éxitos comerciales globales llevan firma nacional: Alberto Morillas (CK One, Acqua di Giò), Nuria Cruelles (Loewe), Ane Ayo (Issey Miyake), entre otros. Sus creaciones mezclan sensibilidad mediterránea con sofisticación internacional. Son ellos quienes interpretan, cada temporada, cómo quiere oler el mundo.

Pero todo esto podría cambiar. Con los nuevos aranceles anunciados desde la Casa Blanca, cada frasco de perfume español que llegue a Estados Unidos tendrá un recargo del 20%. Y aunque aún no se conocen todos los detalles de cómo se aplicarán ni qué productos quedarán exentos, el temor en el sector es claro. "El perfume tiene origen, pero siempre tiene ambición global", recuerdan desde Stanpa. Si se encarece, pierde competitividad frente a productos de terceros países.

Sello de calidad

El problema no solo es económico. Las empresas que fabrican desde España lo hacen en un entorno regulatorio estricto, con altos estándares de calidad, seguridad y sostenibilidad. Compiten no solo por precio, sino por valor añadido. Los aranceles distorsionan esa carrera: favorecen la deslocalización, desincentivan la inversión y pueden romper acuerdos comerciales consolidados.

Mientras tanto, Bruselas prepara su respuesta y el Gobierno español ha prometido medidas de apoyo a los sectores más afectados. Pero el daño, en parte, ya está hecho: las exportaciones que se habían consolidado en mercados como el estadounidense vuelven a depender de vaivenes políticos. Desde STANPA y otras entidades del sector se espera que se introduzcan mecanismos compensatorios, como ayudas a la internacionalización o apoyo fiscal a las empresas más expuestas.

En un contexto global cada vez más tenso, el perfume ha dejado de ser solo una cuestión de aroma. Es industria, es cultura, es diplomacia económica. Y es también, en 2025, una víctima inesperada de las tensiones entre bloques comerciales. Si algo queda claro tras este nuevo frente arancelario, es que incluso lo intangible —lo que se huele pero no se ve— puede convertirse en campo de batalla.

A la espera de saber si se aplicará alguna excepción o si el conflicto escalará, la industria del perfume en España mantiene la respiración. Y con ella, una parte del campo, del diseño, de la manufactura y de la identidad olfativa del país. En esta guerra comercial, incluso lo invisible ha dejado de estar a salvo.